lunes, 22 de febrero de 2016

Paso a paso: sencillísimo anillo con mosaico

Dice el refrán que, cuando el río suena, agua lleva, y así, tras una semana de estar sonando el agua en la misma dirección, llegó por fin el tutorial que tantas ganas tenía de hacer y que la urgencia de los últimos encargos no me permitían realizar (estoy ayudando a una amiga en un proyecto conjunto entre tres escuelas de Lituania, Polonia e Italia respectivamente... Los niños van a ir vestidos con trajes y joyas estilo renacimiento para revivir un episodio de la historia que une a los tres países...¡ y yo tengo la suerte de fabricar parte de los adornos en el atuendo!! Un día subiré las fotos para que lo veáis vosotros mismos).

En fin. A lo que íbamos...¡Preparémonos para realizar nuestro anillo con mosaico!

¿Qué vamos a necesitar?



-Una base de anillo ajustable (mejor si no tiene agujeritos).

-Pasta de modelar.Yo la compro de la casa Fimo, porque es la que tengo más a mano, pero vale cualquier otra. La red Facilísimo tiene varios tutoriales como éste http://manualidades.facilisimo.com/receta-porcelana-fria_1449774.html con estupendas recetas para fabricar porcelana fría (pasta de modelar que se seca al aire) en casa.
*Tened en cuenta que si usáis Fimo, o porcelana que no se seque al aire, necesitaréis tener un horno (del de toda la vida, para hacer pasteles).

-Cualquier cosa que queráis usar para hacer el mosaico. Yo tenía por ahí unas teselas (cuadraditos de colores) ya preparadas para hacer mosaicos, pero, como os muestro en la foto, valen cuentas de cristal, o de plástico. Lo importante es que sepáis que queréis hacer con ello.

-Pintura dorada.(Opcional) En la foto muestro de dos tipos...el "lápiz" en la parte superior es pintura de textura pastosa y la botella es pintura líquida...en realidad no importa la que empleéis.


Consejo antes de empezar

Aunque las pastas de modelar son como la plastilina y por ello puede jugarse con ellas tantas veces como haga falta hasta que el dibujo-mosaico final responda a vuestras expectativas,es mejor que, antes de empezar, tratéis de hacer una composición de lo que queréis conseguir:


(Aquí lo muestro de un modo un tanto primitivo)

¿Por qué menciono esto? Porque una vez incrustadas las piezas en la pasta, al sacarlas quedarán manchadas, y dependiendo de su tamaño puede sernos difícil limpiarlas (por experiencia lo sé...algunas tocó tirarlas). Por otro lado, si la pasta es de color blanco, como es el caso de este anillo, se puede manchar.

Una vez tenemos en mente qué queremos hacer (más o menos...no olvidéis que la primera vez es experimental...¡no os desaniméis si no sale tal como esperábais!)cogemos un pequeño trozo de pasta y, CON LAS MANOS LIMPIAS (¡muy importante, no queremos mancharla!) lo amasamos un rato. Al amasarla, la pasta se vuelve más blanda y fácil de moldear.


Con ella cubriremos la base del anillo. La cantidad de pasta y el grosor es a vuestra elección; no olvidéis, no obstante, que al incrustar las piezas de mosaico la forma que le déis a dicha base cambiará ligeramente.



El siguiente paso es simple: vayamos incrustando, con cuidado, las piezas que hayamos escogido en la pasta, realizando el dibujo que teníamos en mente.

Como amante de las formas clásicas, mi resultado ha sido éste:


4 teselas de plástico transparente en tonos azules y verdes y rocallas en color menta suave son el secreto de este diseño tan sencillo.


Si vuestra pasta de modelar es como la mía, el siguiente paso será meter al horno vuestra obra de arte durante 15 minutos.

RECOMENDACIONES A TENER EN CUENTA LA PONER VUESTRA JOYA A COCER:

-La temperatura NO debe de ser muy alta. Si os pasáis, la joya no estará lista antes; lo único que conseguiréis será quemarla.

-La bandeja de cocer debe de estar más o menos en el centro del horno.

- No os olvidéis de sacar la pieza a tiempo.

- Usad manopla o paño de cocina al sacar vuestro anillo: la base es de metal y quemará durante un rato.

*****

Los siguientes pasos son para quien quiera darle un toque dorado a la pieza final. El dorado aporta un aire romántico, vintage, antiguo o como queráis llamarlo.
Si usáis pintura muy líquida, os hará falta un pincel para aplicarla. Yo he usado pintura en pasta, así que me he tomado la libertad de aplicarla con los dedos e ir sacando así los excesos.





Correcciones y consejos finales


-¿Demasiado dorado? Al acabar mi anillo me arrepentí de haber pintado también de dorado las cuatro teselas principales. Si os pasara algo así a vosotros, usad el truco del almendruco, esto es: acetona para las uñas (u otro disolvente) con un bastoncillo higiénico.




Y limpiad las superficies que queráis ver en su color original.

-¡Orden! Si guardáis con cuidado los materiales usados, los tendréis siempre a mano y os durarán más. Para que la pasta de modelar no se os reseque,usad pequeñas bolsas con cierre al vacío, de las que se usan para comestibles (si la pasta es fabricada en casa, seguir las instrucciones añadidas que se os den en el tutorial para su conservación)
Las mismas bolsas valen para almacenar pequeñas piezas sueltas, que pueden desparramarse o perderse.



Y por hoy eso es todo, queridos lectores. Atreveos a hacer vuestros propios diseños, y felices inspiraciones a todos :)



lunes, 15 de febrero de 2016

Inspiración de la semana: el mosaico

Dice la omnisapiente Wikipedia que la palabra "mosaico" viene del término "musa". Nunca lo había pensado, pero debe de tener algo de cierto, pues, desde que se me ocurrió realizar un tutorial (próximamente) con esta técnica, no he podido sacármela de la cabeza: veo ideas y posibilidades por todas partes, y es por ello que he decidido que, antes de realizar una entrada con mi nueva idea explicada paso a paso, no estaría mal dedicar unos minutos a explorar todo lo que este, aparentemente, inocente principio artístico nos ofrece.

Mosaico es la técnica de pegar, con pegamento, barro, cemento o lo que se ofrezca, piezas de cerámica, vidrio,etc. Las piezas, llamadas teselas, pueden tener forma regular, (más o menos cuadrada, como es el caso del mosaico clásico que usaban los antiguos romanos)





 o, como en el caso del mosaico gaudiniano (trencadís, como se llama técnicamente), irregular. 


En el caso de la bisutería (y otras manualidades) sin embargo, las posibilidades son muy extensas y vale la pena tenerlas en cuenta. Un pequeño ejemplo, esta pieza de The Fantastic Bead Mosaics SUN Series You are My SunSHINE by bluemoose


Aquí es donde entramos en una parte muy interesante e importante para quien quiere probar suerte con el mosaico: todo vale, si se combina con gracia, y ¡el reciclado es no sólo bienvenido, sino altamente deseable!

Desde botones, joyas no usadas (esos pendientes que tanto te gustaban...¡flops! Un día se te perdió uno y ahora te queda uno solito,desparejado y triste en una caja...¿por qué no usarlo para volver a hacer algo bonito?)

¿Quién de los lectores que viven en la península ibérica (con todo mi respeto y admiración para los que viven fuera de ella...yo soy una) no tiene acceso a azulejos viejos y desaparejados con dibujos que, a menudo, han pasado de moda? Haciéndolos añicos (a trocitos,esto es, no pulverizarlos) os puede salir algo tan original como ésto:


O como en este tutorial creado por Pam Dana en su blog http://overthebigmoon.com/from-oops-to-ahhh/
en el que nos enseña cómo decorar el jardín con piedras artificiales hechas a partir de...¡vajilla rota! (Está en inglés, pero las imágenes son muy claras)...




Dicho lo dicho, mi siguiente tutorial estará dedicado a la realización de una pequeña joya usando esta variopinta e inspiradora técnica. Animaos a probar algo vosotros mismos...¡me encantaría ver los resultados! 
Mientras tanto, os dejo con algunas fotos para dejar volar la imaginación...

¡Buenas inspiraciones a todos!















martes, 9 de febrero de 2016

Tutorial: fácil y vistoso collar de cuentas y alambre

¡Hola a todos de nuevo!

Aprovechando unos encarguillos que he recibido últimamente (razón por la que he tenido que ausentarme de mi blog unos días, y por la que estaré algunos más fuera de combate), he realizado un tutorial del que, en mi opinión, es más sencillo y asequible de hacer, pues no tiene pasos elaborados, el material no es caro y el resultado es muy vistoso. ¿Queréis verlo?


No sé a vosotros, pero a mí las cosas que brillan me pueden... Debo de tener algo de urraca en los genes...

¿Qué cosas vamos a necesitar?


1) Alambre: sin él no hay collar. Yo conseguí comprar un rollo de alambre para bisutería en una tienda especializada (eso que brilla en la foto, arriba a la derecha), pero no es obligatorio que uséis lo mismo que yo; un substituto muy económico e incluso de mejor categoría es el hilo de cobre de los cables. Si tenéis algún cable viejo almacenado y esperando a mejor uso en el altillo de casa, recicladlo.
Eso sí, sea lo que empleéis para esta tarea, el grosor tiene que ser entre 2-3 mm máximo. Si es más grueso, podéis tener problemas para ensartar las cuentas.

2)Cuentas. Las que queráis. De cristal. De plástico. Perlitas. Grandes. Pequeñas. ¡A vuestro gusto!

3)Un cierre ( prendedor) para collares. (En la foto apenas se ve, pequeñito y plateado. Cuestan céntimos, pero os aconsejo reciclar: seguro que por algún lado tenéis algún collar que se ha pasado de moda, que nunca os gustó, que comprasteis a impulso... No lo tiréis. En primer lugar, las piezas pueden ser usadas para otras creaciones, y, a malas, el cierre SIEMPRE os será útil. ¡Aprovechadlo!

4)Tenazas de cortar. (De las dos herramientas en la foto, la inferior) Son una de mis herramientas clave. Cortan alambre como la mantequilla. Si invertís en unas, no lo lamentaréis.
La otra herramienta que os presento esta vez es realmente útil para remachar los acabados, pero en caso de no tener, no es imprescindible...Se puede usar en su defecto alicates de bisutería, o incluso, alicates normales (eso sí, ¡con muuucho cuidado!).

Otros enseres útiles, pero no imprescindibles:

¿Os habéis fijado que, en todos mis tutoriales aparece siempre el mismo paño naranja? No, no es que necesite un fondo para hacer las fotografías... ¡de necesitarlo, no usaría un trapo manchado y viejo!
El trapo es un detalle útil que ayuda en esta clase de trabajos para que las piezas que usamos no resbalen tan fácilmente (especialmente las cuentas, y más si son pequeñas). Por otro lado, en caso de tener que dejar el trabajo a medias, podemos doblar el paño con cuidado dejando nuestra obra de arte a medias dentro (eso sí, ¡cuidado después al abrirlo!).

Una regla de medir. O una cinta métrica. Esto es útil cuando queremos que el collar tenga un largo concreto.

Una caja de cartón de tamaño reducido. La mía es una caja de bombones pequeña reutilizada...¿Para qué sirve?  En ella pongo todas la piezas, cuentas de cristal, etc, que voy a usar en el proyecto. Así está todo en un solo sitio, recogidito. Después empleo la tapa para poner las cuentas SUELTAS, mientas aún no las necesito. Así no se me escapan rodando y, de paso, veo el efecto que dan los colores conjuntados de las cuentas elegidas. Sale algo así como esto:


Ok, todo listo...¿Empezamos??



Extendamos el alambre y cortemos un trozo con las tenazas de cortar, como se muestra abajo.



IMPORTANTE: El trozo con el que trabajemos no debe ser ni demasiado corto, para que no se os acabe demasiado rápido, ni demasiado largo, para que no resulte incómodo trabajar con él y no se os líe.

RECORDAD: No intentéis medir el alambre con exactitud al empezar, ni tratéis que el trozo cortado sea de la medida de la que queréis el collar: una vez empecemos a trabajar con él, por decirlo así, "encogerá" irremediablemente.

Insertemos el cierre.

Ensartemos el cierre en el alambre por su anilla hasta que quede aproximadamente a la mitad. La idea es que nos queden dos pedazos de alambre de largura parecida lado por lado. A continuación retorzamos sobre sí mismas las dos hebras de alambre juntas, formando una espiral. Algo así:




Los siguientes pasos son sencillos; yo los llamo: ensartar, liar, retorcer.
 Para muestra un botón (unas fotos, esto es ;) )





Dicho con más palabras: ensartad en cada hebra la cuenta/cuentas elegidas, "liadlas" o aseguradlas como se ve en las fotos, volviendo a meter la hebra por el agujero original, y luego retorced las dos hebras juntas formando una pequeña espiral. 

¿Qué-cuántas cuentas? Las que queráis.
¿Qué combinaciones? Las que os apetezcan.
¿Qué largura tiene que tener la espiral hasta la siguiente cuenta/s ensartada/s? A vuestro gusto.

SÓLO UN PEQUEÑO AVISO: No retorzáis el alambre en exceso, pues, si os esforzáis demasiado en hacer la espiral perfecta, se puede partir (lo digo por experiencia).


Y así seguiremos trabajando...



Pero, ¿qué hacer cuando el alambre se nos acaba, y no hemos llegado a la medida deseada, como en la siguiente foto?


Algo muy importante a tener en cuenta a la hora de hacer un trabajo como éste, es que antes de empezar algo, hay que acabarlo. Dicho de otro modo, antes de insertar un nuevo alambre, debemos remachar el que ya tenemos de forma limpia, asegurándonos de que no se nos desmonte nada.


Cogemos el extremo que nos sobra(no apuremos hasta el último centímetro, dejemos un pedazo lo bastante largo).


Necesitaremos una cuenta que tenga un agujero lo bastante grande para que quepan dos hebras de alambre juntas. Ensartaremos la cuenta en una de las dos hebras, para empezar:


Y ahora meteremos la segunda hebra, pero no por el mismo lado por donde entró la primera, sino por donde salió. En otras palabras, queremos que vaya hacia atrás, a encontrar a sus "hermanitas"; por ello "liamos" la cuenta, pero no como hasta ahora, sino del revés.
Foto aclaratoria:


Tiramos de la hebra ensartada y la enrollamos alrededor de la espiral que ya teníamos hecha. La otra hebra también hará lo mismo. 
No hace falta enrollar TODA la hebra, sólo un trozo, hasta asegurarnos de que no se va a soltar. Una vez veamos que parece segura, cortamos el sobrante con las tenazas de cortar.




Los alicates son un buen modo de aplanar el alambre y asegurarlo. La ventaja de que quede plano es que evitaremos pincharos con los trozos sobrantes.


El resultado debe parecerse a esto:


Y a partir de aquí podemos, tranquilamente, ensartar un nuevo alambre en la cuenta final. De nuevo haremos como al empezar: dejaremos que ambos lados del alambre tengan una largura similar y retorceremos, haciendo una espiral. Listo para seguir haciendo nuestro collar:



Seguiremos ensartando hasta que terminemos. 

¿Cómo terminamos?

Para que el collar esté listo para usarse, necesitamos que haya una anilla, argolla o algo parecido del que el cierre pueda agarrarse.
La podemos realizar con alambre mismo. En mi caso, he reutilizado un trozo de cadena de un viejo collar a cuyas piezas les daré, por separado, una segunda oportunidad. Remacharemos el alambre del mismo modo que hicimos cuando se nos acabó el material:

-usamos una cuenta, que ensartamos en una de las dos hebras


-la segunda hebra la metemos por donde salió la primera,"liando" la cuenta, yendo hacia atrás. Retorcemos las dos hebras entorno a la espiral que ya tenemos, las aseguramos,las cortamos (si se nos ha olvidado el proceso, miraremos las fotos más arriba).

Y, como por arte de magia...¡ya está!



Parece complicado, pero, creedme, es una de las cosas más sencillas del mundo...¡y luego, a lucir! 
Siguiendo el mismo proceso podréis hacer pulseras, pendientes...¡ahora depende de vosotr@s!"

Gracias por leerme y felices inspiraciones a todos :)




























lunes, 1 de febrero de 2016

Tutorial: cómo usar algunas de las herramientas básicas en la bisutería ( o "Cómo realizar un colgante en forma de frasco de perfume, 2a parte)

¡Muy buenas a todos de nuevo!
Como prometí, hoy tengo por objetivo enseñaros cómo terminar el colgante que empezamos hace unos días. "Pero Davinia- me diréis- ¿qué necesidad hay de que hagas un tutorial aparte para una cosa tan banal como el acabado del colgante, cuando ya estaba todo hecho?"

La respuesta es realmente sencilla: antes de talar un árbol, hay que saber lo que es un hacha, y eso es lo que vamos a hacer ahora: antes de hacer el remachado final del colgante, es de rigor que nos familiaricemos con las herramientas que vamos a necesitar, pues no son de las que usamos cada día ( a no ser que nos dediquemos a esto).

Ya las habías visto la vez anterior, pero, de nuevo, aquí están:


Estos "tres mosqueteros" míos seguramente tienen, cada uno, un nombre profesional, pero admito que lo desconozco.

Para facilitarnos las cosas, los llamaré, de izquierda a derecha, alicates, tenacillas y tenazas de cortar. Se suelen vender en tiendas especializadas en abastecimiento de materiales para bisutería y suelen ir en algún pequeño maletín o estuche, donde, por lo general, encontraréis otras ( el estuche que yo compré lleva 6).
Algunas de ellas (como en el caso de los alicates) tienen parientes próximos en el mundo de las herramientas para bricolaje, pero su ventaja es que su precisión, al ser su tamaño mucho más reducido y adaptado a las necesidades del oficio.

En caso de que tengáis pensado comprar material de este tipo, os aconsejo que adquiráis herramientas de buena calidad (consultad con el vendedor en primer lugar), pues -muy especialmente si tenéis pensado hacer trabajos de bisutería con cierta frecuencia-, haréis una excelente inversión que emplearéis muy a menudo y que no se romperá a la primera de cambio.

Una vez dicho esto, ha llegado el momento de explicar un paso más del tutorial dando a conocer al primero de nuestros mosqueteros invitados, esto es, los alicates: nos hallamos en el momento en que, tras ensartar todas las cuentas que queríamos en una varilla metálica, nos sobra un trozo de la misma...¿qué hacer?

Doblar el sobrante




Tal como podemos ver en la secuencia mostrada arriba, cogemos los alicates, agarramos la varilla metálica por el sobrante, un poco más arriba de donde termina nuestra obra de arte y, con cuidado, la doblamos. El resultado es lo que podéis ver en la tercera de las tres fotos mostradas.

¿Paso siguente? 

Cortamos el sobrante

Tal que así. Para ello necesitaremos los alicates de cortar, muy útiles. Casi no tendréis que hacer ningún esfuerzo.



¿Cuánto cortar? Yo suelo dejar entre 1 o 0,5 cm de varilla; mi consejo es que, si dudáis, mejor dejar un centímetro entero. Con el tiempo, la práctica os dirá si cortar más.

¿Qué hacemos ahora?

Formamos una anilla

Para conseguir que el pedacito de varilla que hemos dejado se convierta en una anilla, necesitaremos las tenacillas. Son parecidas a los alicates, pero los extremos son redondos, no pensados para agarrar, sino para modelar...¡como las tenacillas de rizar el pelo!

Para conseguir la anilla deberéis prestar atención a las fotografías siguientes: observad muy especialmente la posición de mi mano.







¿Dónde está el secreto?

1) Agarramos las tenacillas como si agarráramos el manillar de una motocicleta.
2) El sobrante de la varilla, (el pitorro, o como queráis llamarlo), debe de estar mirando hacia vosotros (¡muy importante!)
3)Ahora moveremos nuestra muñeca de adelante hacia atrás, como si le estuviéramos dándole al acelerador (o al gas) a nuestra moto imaginaria (Vamos, seguro que habéis visto alguna peli donde salen motociclistas dándole a la acelerador parados ante un semáforo...¡bruuum, bruuum!...con la mano bien agarrada al manillar mueven la muñeca...¡de adelante hacia atrás!)

4) Y en ese proceso tan curioso, aparece...¡la anilla por la cual colgará nuestro, nunca mejor dicho, colgante!

Sí, es cierto; la primera vez que hagáis esto la anilla tendrá, probablemente un aspecto que deje que desear (aunque la podréis usar de todos modos). Pero con un poco de práctica os saldrán unas anillas redonditas y preciosas. ¡No perdáis la paciencia y la fe y podéis hacer todo lo que os propongáis!

Y ya está: vuestro colgante está hecho y listo para ser usado con una cadena o cordón de vuestra elección. 

¡Gracias por leerme una vez más, y buenas inspiraciones a todos!